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Al
conocer el Ecuador se visitan a la vez varias regiones y
diversos ecosistemas de la Tierra. En su pequeña superficie, la
naturaleza y cultura se muestran de incontables maneras. En tan
solo treinta minutos de vuelo, partiendo desde Quito, ubicado en
plena región Andina, se puede descender a la selva amazónica. En
igual tiempo, desde el mismo punto de partida, se llega a las
blancas arenas de la Costa. Desde allí, en menos de noventa
minutos de vuelo, es posible arribar al paraíso viviente de
Galápagos, las islas encantadas. Incluso, viajando por tierra,
solamente en el Ecuador es literalmente posible desayunar en una
población de la exuberante Amazonía, almorzar a los pies de uno
de los impresionantes volcanes o nevados en los Andes y cenar en
una de las ciudades de la Costa del Pacífico, viajando en el
mismo día a través de paisajes cambiantes y culturas diversas,
para continuar al siguiente día hacia las míticas Islas
Galápagos completando así los cuatro mundos de este país, lo que
hace que el Ecuador sea único. |